El economista Fernando Marengo analizó el escenario económico argentino en un nuevo Comité de Inversiones de SyC Inversiones ante un nutrido grupo de empresarios e inversores. En la charla, aseguró que el país atraviesa un cambio de paradigma, donde la rentabilidad empresaria ya no dependerá de la inflación y las distorsiones cambiarias, sino de la productividad y la eficiencia.
Durante su exposición, Marengo sostuvo que:
“En los últimos 20 años en Argentina no era necesario ser productivo para ganar plata. Había que ser muy hábil financieramente”.
Con esa definición, describió el funcionamiento del modelo económico de alta inflación que predominó durante las últimas décadas.
Según explicó, la desaceleración inflacionaria obliga ahora a las empresas a enfrentar sus propias ineficiencias.
“Ahora que la inflación baja, me empiezo a quedar con un resultado que depende exclusivamente de la productividad”.
Impacto del cambio de modelo en el empleo
El economista destacó además que, de acuerdo a datos del INDEC, marzo registró el mayor nivel de actividad económica de la historia argentina, aunque aclaró que el crecimiento es heterogéneo.
Mientras sectores como el agro, la minería y la energía alcanzan niveles récord, la industria manufacturera continúa por debajo de sus máximos históricos.
En materia laboral, Marengo advirtió sobre el fuerte impacto del cambio de modelo en los grandes conglomerados urbanos. Señaló que el desempleo se concentra principalmente en los conurbanos industriales, especialmente en el Gran Buenos Aires, que registra una tasa de desocupación del 9,5%.
“La destrucción de empleo es mucho más rápida que la generación. El desafío es la contención social del trabajador de sectores sustitutivos de importación que hoy están en crisis”.
Asimismo, remarcó las oportunidades que representan Vaca Muerta, la minería y el RIGI, al estimar que podrían movilizar inversiones por más de 130.000 millones de dólares en los próximos años.
Respecto a las variables macroeconómicas, proyectó una continuidad en la desaceleración inflacionaria, con posibilidades de perforar el 1,5% mensual si no hay eventos extraordinarios. También anticipó que el mercado cambiario enfrentará mayores tensiones en el marco electoral, producto de una mayor demanda de dolarización.
Finalmente, Marengo sostuvo que Argentina enfrenta una nueva oportunidad de crecimiento sostenido basada en sectores con ventajas comparativas y en una mejora general de la productividad.
“Argentina fue el país de las oportunidades perdidas. Hoy tenemos una nueva oportunidad”, concluyó.