El tema surgió tras una resolución de la Comisión Nacional de Valores (CNV) que habilitó una nueva operatoria con E-Checq dentro del mercado de capitales y que, en la práctica, puede permitir ahorrar el impuesto a los débitos y créditos bancarios. A partir de ahora, las empresas pueden profundizar su uso y aprovechar ese diferencial financiero a través de inversiones.
“El impuesto al crédito es el 0,6% y el impuesto al débito es otro 0,6%. Quiere decir que una empresa que utiliza una cuenta de ALyC para canalizar su flujo de caja se podría ahorrar el 1,2%”, explicó Aníbal Casas, titular de SyC Inversiones.
Si bien no se trata de una eliminación formal del tributo —que continúa vigente para los cheques físicos—, esta alternativa abre una vía operativa que puede generar beneficios concretos para empresas, profesionales y personas físicas.
Qué cambió con los E-Checq
La CNV publicó la Resolución General 1139, modificando la forma en que las sociedades de bolsa pueden recibir depósitos de sus clientes.
“Hasta hace poco tiempo, y por más de casi 20 años, en los ALyC solamente podíamos recibir cheques cuyo primer endosante fuera nuestro comitente”, detalló Casas.
Esto implicaba que el cheque debía estar emitido directamente a nombre del cliente que luego realizaba el depósito.
“A partir de esta normativa, si Juan recibe un cheque de María, María lo había recibido de Pedro y este a su vez de otro, en la medida que sea E-Checq, ese cheque lo puede depositar en un ALyC”.
La diferencia resulta clave porque habilita el uso de cheques electrónicos con múltiples endosos dentro del mercado de capitales.
Cómo se evita el impuesto al cheque
El beneficio económico aparece porque estas operaciones pueden realizarse sin pasar por una cuenta bancaria tradicional alcanzada por el impuesto al cheque.
“El impuesto al crédito es el 0,6% y el impuesto al débito es otro 0,6%”, remarcó Casas.
Pero el costo financiero no termina allí.
“Adicionalmente muchas empresas tienen las retenciones que practican las provincias por Ingresos Brutos, el llamado SIRCREB (Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones Bancarias), que en muchos casos es 3%, 4% o hasta 5%”.
Según el especialista, el problema no reside únicamente en los porcentajes, sino también en la dificultad para recuperar esos saldos a favor.
“Hay jurisdicciones en las cuales es extremadamente difícil que te devuelvan los fondos, especialmente provincias del NOA”.
Por eso, sostuvo que esta nueva operatoria:
“Le permitiría a una empresa PYME o no PYME, inclusive un profesional o una persona física, poder depositar los cheques en ALyC sin tener el 1,2% de impuesto al débito y crédito y evitando eventualmente las percepciones o retenciones de Ingresos Brutos”.
“Puede ser muchísimo dinero”
Casas destacó que el impacto financiero puede ser significativo cuando estos costos se proyectan sobre el flujo anual de operaciones.
“Hoy el entorno competitivo ha hecho que los márgenes caigan mucho”, explicó. “Tenemos que tratar de buscar cómo optimizar ese margen y cómo bajar todos los gastos de estructura o de funcionamiento”.
Y agregó:
“El 1,2%, y ni hablar si tenés el tema del SIRCREB, suponiendo que sea un 2% sobre tu flujo de caja, puede ser muchísimo dinero”.
Para el titular de S&C Inversiones, el nuevo escenario obliga a las empresas a trabajar con mayor foco sobre la eficiencia financiera.
“Las empresas necesitan entender que el concepto de eficiencia no es reducir gente. También es hacer una planificación de su flujo financiero y de sus flujos fiscales para optimizarlos”.
Además, remarcó las ventajas de seguridad y trazabilidad del sistema electrónico.
“El E-Checq es trazable, no se puede falsificar y toda la cadena de endosos está explicitada”.
Esa trazabilidad fue, precisamente, uno de los argumentos que impulsó la flexibilización regulatoria.
“Desde el punto de vista de prevención del lavado de dinero, el hecho de que uses E-Checks da trazabilidad completa a toda la cadena”.
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